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Dave Gahan: "Un artista también tiene derecho a ganarse la vida
con su trabajo"
El cantante de Depeche Mode respondió a las preguntas que le dejaron
los lectores de 20minutos.es
Mañana sale a la venta su segundo trabajo en solitario, Hourglass.
¿A qué edad descubrió que lo suyo era la música?
Tendría 15 o 16 años. No pensaba en ser músico, pero cuando asistía
a algún concierto, sentía que era algo que yo podía hacer.
¿Piensa colaborar con Alan Wilder en el futuro?
No, no entra en mis planes. Pero me gusta lo que hace, su música.
¿En qué se diferencian sus canciones de las de Martin?
Las canciones de Martin tratan sobre lo que alguna otra persona le
ha hecho a él, mientras que los temas que yo escribo tratan más
sobre lo que yo me he hecho a mí mismo.
¿De qué película le habría gustado componer la banda sonora?
Una de mis bandas sonoras favoritas es la de La Misión. Todavía me
hace llorar. Cuando publicamos Songs of Faith and Devotion escuchaba
ese disco todos los días, incluso mientras hacía las maletas durante
la gira... y siempre lloraba, pero también me levantaba el ánimo.
¿Piensa hacer una gira con este disco?
Por ahora no lo tengo planeado, pero veremos qué pasa con el disco.
Se hará si a la gente le interesa.
¿Que graben discos en solitario perjudica la relación entre los
Depeche Mode?
Para mí, al menos, es un estímulo. Además, en el último álbum de
Depeche Mode, Playing the Angel, nos dimos cuenta de que podíamos
compartir ideas y tanto Martin como yo colaboramos con algunas
canciones. Creo que fue saludable desafiar el concepto de Depeche
Mode y alimentar nuestro trabajo como grupo. Llevamos muchos años
trabajando juntos, y debemos cambiar, asumir riesgos.
¿Qué opina de las descargas de música por Internet?
Si seguimos descargándonos música, el negocio habrá desaparecido
dentro de diez años. Cuando alguien escribe un libro, hace una
película o pinta un cuadro, debe poder ganarse la vida con ello, es
arte. Un artista tiene el mismo derecho a ganarse la vida con lo que
hace que alguien que trabaja de nueve a cinco. Nadie entraría en una
tienda de discos para coger un centenar de álbumes y marcharse, ¡le
detendrían! Yo, desde luego, no lo haría y no quiero que mis hijos
lo hagan; quiero que se den cuenta de que es el trabajo de alguien.
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