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Fue una figura clave en la
madurez del tecno pop de los 80, aunque ahora prefiera
un perfil más bajo y la experimentación, antes que la
música para las masas que ayudó a definir. Alan Wilder
pasó 15 años con Depeche Mode, influencia británica
vital en el mundo de los sintetizadores y el sampler. Y
llega a la Argentina con su proyecto solista, Recoil.
Wilder fue tecladista, programador y –sobre todo-
creador de sonidos en Depeche Mode, en especial en el
tríptico imprescindible de la banda: Music for the
masses, de 1987, Violator, de 1990, y Songs of faith and
devotion, de 1993. Ya había estado en el país con el
grupo en 1994, meses antes de irse cansado de las peleas
y el “poco reconocimiento”. Hoy admite que podría volver
a trabajar con sus ex compañeros y tiene un recuerdo
“algo vago” de ese recital en el estadio de Vélez: “Fue
extenuante, el final de una gira muy, muy larga. Supongo
que todos estábamos un poco contando los minutos, pero
el concierto fue grandioso”, recordó en diálogo con
Clarín desde California.
La recopilación Selected, que presentará en el país esta
semana, muestra a Wilder como un arquitecto sonoro para
voces invitadas. El show, en el que comparte escenario
con Paul Kendall, es un espectáculo multimedia donde
películas se enlazan con la música de laptops y
sintetizadores. Y que se llama, apropiadamente, “Una
hora extraña”.
Recoil no es formalmente una banda y el show no es
tanto un concierto como una presentación audiovisual…
Hacemos algunas cosas en vivo, pero la mayoría es
preelaborada y el video es una parte muy fuerte del
show. Creo que la música, incluso sin ellas, te hace
pensar en imágenes. Son casi mejores en tu imaginación,
pero en los shows prefiero que las haya. Para las
películas, le di las canciones a gente talentosa y
disfruté el proceso, el mismo que cuando trabajo con
música: llamar a gente para que contribuya y luego unir
todo.
Electrónica que puede ser muy experimental o
incorporar el blues. ¿Cómo definir a Recoil?
Es difícil. Es un reflejo de la diversa música que me
gusta. Una combinación de electrónica y gospel, blues, y
también música clásica, avant garde, música que puede
sonar oscura y atmosférica. Y el proceso de crear la
música es siempre bastante instintivo en mí. Es natural,
haciendo las cosas sin pensar demasiado. Todo lo que
tengo que hacer es confiar en el proceso, confiar en mi
método. Y sé que al final va a tener el sonido de Recoil,
sea lo que sea.
Los discos de “Lo mejor de…” suelen ser consecuencia
de un alto para ver hacia dónde se va (como fue
“Catching up with”, en 1985, para Depeche Mode). O un
balance, o una despedida. ¿Cuál de esas opciones es
Selected? ¿O ninguna de las tres?
No es un adiós. Creo que es más como “Catching up”,
supongo, para gente que no conoce lo que es Recoil. Esa
fue la idea que Mute me trajo en busca de atraer gente
con cierta rapidez. Y salir de gira es también una
manera de hacerlo. Este proyecto ya va por los 25 años y
hay un montón de gente que puede no saber de él. Así que
estamos tratando de poner a la gente al corriente. Y es
muy divertido. Para mí es más divertido de lo que pensé
que sería. Mirar hacia atrás y ver qué se ha hecho para
representarlo de otro modo. En algún sentido es casi
como un nuevo disco. Los shows en vivo, la música en
vivo, es casi como una nueva obra musical.
¿Cuál es el rol de Paul Kendall? ¿Por qué decidió
salir de gira con él?
Nos conocemos desde hace mucho, cuando aún estaba en
Depeche Mode y él ayudaba y solía trabajar en la
discográfica Mute. Simplemente nos llevamos muy bien y
creo que tiene un montón de buenas ideas. Y es muy
paciente. Sus ideas son muy diferentes a las mías. Viene
de un ambiente diferente, no es un músico entrenado, es
más como un diseñador de sonido. Y tiene un modo
diferente de pensar la música. Así que cuando estoy
preparado para empezar con alguna idea puedo decirle a
Paul: ¿Qué intentarías con esto, algo en lo que yo nunca
haya pensado? Así trabajamos juntos: nos complementamos
el uno al otro.
¿No extraña los grandes escenarios, los estadios?
Tocar la batería…
En realidad sí extraño tocar la batería. Eso sería
divertido, quizás debería hacerlo con Recoil… Yo
disfrutaba estar de gira y aún lo disfruto. No extraño
los grandes estadios demasiado, pero el proceso entero
de estar en la ruta, actuar, conocer gente, me gusta un
montón. Deseé haberlo hecho más con Recoil pero por un
tiempo largo no quise hacerlo porque quise tener una
familia. Pero ahora es divertido estar afuera de nuevo y
hacerlo.
En Depeche Mode trabajaba sobre los demos de Martin
Gore. ¿Cómo compone para Recoil?
Algunas veces puede ser frustrante porque no sé por
dónde comenzar, la canción tiene que evolucionar en su
tiempo… No me siento con una guitarra como hace Martin y
encajo acordes y letras. Puedo pasarme días en el
estudio intentando con sonidos y loops y terminar en
ningún lado. Y puedo terminar muy frustrado en ese
momento. Pero a menudo algo aparece y la atmósfera surge
y entonces tenés toda clase de ideas que a su vez se
convierten en el foco de una canción. Es un enfoque muy
diferente al de Depeche Mode. La principal diferencia
entre DM y Recoil es esa: el punto de partida.
Cuando dejó Depeche Mode muchos pensaron que había
nacido un gran productor. Pero salvo por Nitzer Ebb o
Recoil en sí mismo no siguió ese camino. ¿Por qué?
La razón principal es que ser un productor no se trata
solamente de hacer buena música. Si lo fuera, hubiera
hecho mucha más producción con otra gente. Pero
normalmente, lo que le pasa a un productor es que se
convierte en un mediador, en un árbitro, especialmente
si uno es productor de una banda. Se ve envuelto en
política y diplomacia, en todos los problemas internos,
los problemas de comunicación entre cada músico. Tenés
que convertirte en un referí. Y eso es exactamente por
lo que dejé Depeche Mode. No quise estar en esa
situación donde la política te aleja del proceso
creativo. Por eso es que ser un buen productor no es
exactamente lo que quiero ser. Disfruto produciendo
música, es así.
Pero la música propia..
Sí…o música sin complicaciones.
Por aquí pasaron hace poco, y con mucho éxito Depeche
Mode, Pet Shop Boys y otros. Camouflage tocará en unas
semanas. ¿Por qué cree que fascina el tecno con raíz en
los 80?
Buen interrogante. Realmente no lo sé, y es algo que
parece atravesar toda Sudamérica. Estuvimos en México y
no se pasaba nada que no fuera música de los 80. Música
pop, tecno pop, la que sea. Y parece ser lo mismo en
Chile y en Perú, quizás. No lo sé, a lo mejor es porque
tienen que pasar 20 años para que la música vuelva a
estar de moda. Y ahora es tiempo de los 80.
Este año volvió a tocar un tema con su ex banda en un
show benéfico. ¿Depeche Mode es una puerta cerrada?
Creo que siempre hay una posibilidad de hacer algo con
Martin, o quizás Dave, pero no me van a ver reuniéndome
a la banda. Eso no va a ocurrir. Pero uno nunca sabe,
quizás un remix o una colaboración, algo así… Eso es
posible.
Recoil actuará este jueves en Capital (en Niceto Club),
el viernes en Rosario (Willie Dixon) y el sábado en
Córdoba (Pajas Blancas) |